sábado, 26 de enero de 2013

Cuestionar a los poetas (pirámide y horizontes)

"En la secreta ciencia del poeta épico –el único que hace la felicidad comunicable– cada pequeño trozo de mundo observado viene a pesar tanto como el resto de todo lo real".
Walter Benjamin


Por Arturo Alvar

Aunque me tilden de estadista, hace falta un diagnóstico más acabado de la situación de la cultura oficial en México, en el contexto del arribo del PRI al poder; lo que dejó el mandato del PAN en materia cultural y las perspectivas a corto y mediano plazo para la política cultural institucionalizada. Sin olvidar las resistencias culturales, sumamente documentadas en la última década.

En tanto, Saúl Juárez ya se encuentra a cargo de la Secretaría “A” de Conaculta cuyo posible nombramiento advertimos en esta columna unas semanas antes de hacerse efectivo junto con la imposición salinista, con beneplácito o no de EPN, de los funcionarios nombrados para el Fondo de Cultura Económica y el canal 22, las principales industrias culturales del Estado mexicano, lo cual refleja el poco margen de acción del presidente de Conaculta, Rafael Tovar y de Teresa, pero lo cual es muy conveniente para que los “viejos lobos de mar” hagan de las suyas.

Un lector del artículo, en las contestaciones inmediatas que suscitan las redes, sugirió que se ampliara el texto para acentuar más la estructura funcional que explica el empoderamiento de ciertos grupos de carácter mafioso, pero que para esto se tendrían que dejar a un lado los nombres. El mismo Enrique González Rojo Arthur, en sus “Prolegómenos para una sociología de las mafias literaria”, publicado hacia 1975, omitía los apellidos y sólo aludía al ejemplo de la mafia de Octavio, Jaime, Eduardo, etc, para subrayar el funcionamiento de una mafia a partir del ninguneo y la censura. Sin embargo, desde luego está la dimensión del sujeto en la historia, donde interesan no sólo los nombres sino el conjunto de relaciones que establecen los actores, como abundó Sergio García Díaz, dando pistas importantes acerca del vínculo de Tovar y de Teresa con los Salinas de Gortari, por lo que además de las estructuras están los perfiles intelectuales para la perpetuación del poder cultural oficial.

Así como el gobernador actual de Puebla, Rafael Moreno Valle, celebra lo mismo el ascenso de su amigo Saúl Juárez y elogia el liderazgo de Elba Esther Gordillo, Mario Bojórquez agradece la publicación de varios de los libros con el sello de Círculo de Poesía bajo el auspicio de la secretaría de cultura de la entidad, incluyendo a su amigo Eduardo Langagne con una antología de poetas brasileños traducidos al español, con el apoyo del ahora secretario de alto nivel de Conaculta (entonces secretario de cultura de Puebla). Se va penetrando en la red donde aparecen nombres de poetas influyentes en distintas instituciones (por cierto, también en la Fundación para la letras mexicanas hay nuevos nombramientos). Es aquí donde me llama la atención, precisamente el momento en que Mario Bojórquez, hablando sobre la supuesta influencia que ha tenido su portal en la lengua hispana, reconoce como poeta al funcionario, de ahí la pertinencia del título de esta columna, ya que ha llegado el momento de cuestionar a los poetas en el terreno cultural. Si quieren después atendemos las formas retóricas, pero lo que ahora apremia, más que la renovación de la beca, es el imperativo que concierne a lo social. Eso no tiene por qué ser improductivo en el terreno literario, al final de cuentas, todo puede ser susceptible de terminar en un poema.

¿Quién se puede sentirse contento de que un funcionario cultural como Saúl Juárez, al que se le comprobó corrupción en la administración federal pasada (tuvo que renunciar al cargo por prestar la Biblioteca Vasconcelos para que sus lectores se volvieran "totalmente palacio", literalmente una pasarela de modas, agregando la cereza en el pastel de las dudas sobre el derroche de recursos en la creación del este elefante blanco del foxismo) vuelva a aparecer en el "estrellato" de la burocracia cultural? Increíblemente hay una sonrisa dibujada en muchos poetas. Contradictoriamente beneficia a los intelectuales de la clase media, pero del tamaño del crecimiento con la venta de Pemex por parte del PRI así será la caída de la "alta cultura" que menciona Heriberto Yépez, aún cuando esas fronteras posiblemente se hayan diluido. En todo caso, habría que trazar una genealogía del poder y su relación con la cultura en México, donde es necesario reconocer, en primera instancia, el valor que tiene lo gregario como elemento de conformación política respecto del quehacer cultural. En este sentido, los grupos, las familias y los nombres con apellidos de quienes han tomado decisiones, van de la mano con las responsabilidades históricas, si se quiere entender el funcionamiento de la maquinaria cultural.

Hay en México una racionalidad de sectas, parecido a lo que Max Weber apuntó respecto de la ética protestante y su devenir capitalista, lo que nos lleva a preguntarnos sobre la racionalidad que supuestamente mueve a las mafias culturales en México, es entonces donde nos encontramos que no hay elemento literario trascendente de por medio (así como el dinero y los estupefacientes tampoco son las razones últimas de las mafias multinacionales), sino que se termina persiguiendo el poder por el poder mismo, una actitud irracional para justificar el uso de la fuerza, imposición de la voluntad en el otro (como también puede ser una tradición) fuerza que, siendo legítima, debería descansar en el estado de derecho, en la igualdad sustentada en una racionalidad que permitiera el acceso a la justicia como un ejercicio democrático cotidiano, es decir, donde la cultura tendría un papel relevante, pero precisamente esta actitud carece del fondo ético que pueda formular otro espacio de resolución. En cambio, artistas, intelectuales, periodistas, académicos, se disputan el “privilegio” de agradar al poder, así lo denunció el Subcomandante Marcos la semana pasada con todo y que una hermana suya tiene curul en el partido que lo vio nacer como líder carismático, siguiendo por mi parte los tipos ideales de Max Weber, hay un exceso de carisma en detrimento de la política cultural.

Tanto como Peña Nieto se equivoque en el futuro sobre historia, autores, libros, legados, instituciones, estadísticas, el país estará más lejos de que el proyecto cultural oficial tenga mayor relevancia, en proporción al cinismo de los que dicen que no importa que el presidente sea un ignorante, lo importante es que llegó al poder y punto. Desde luego, los funcionarios nombrados a la sombra del salinato no son unos improvisados, pero ¿uno puede sentirse contento de que “retomen” el poder? Ante el advenimiento de una implacable hegemonía, hoy más que nunca el poder debe ser cuestionado y este cuestionamiento debiera empezar por los poetas mismos, ponderando su condición en la sociedad.

Al respecto, afirma Marco Fonz desde Ecuador: “No encuentro la fecha en que se dijo o se puso por ley que los poetas mexicanos no deberían de ser cuestionados”. Es un imperativo que en el presente los poetas hagan un profundo cuestionamiento sobre sí mismos. La poesía es un camino para responder esas preguntas, desde luego, pero también está el debate público, que no se resuelve sino en la reflexión en prosa, por lo que no queda otra cosa entonces sino ensayar. Esto conlleva la posibilidad del error, a lo que tienen tanto pavor los poetas. Pero poesía y ensayo tienen en común que uno se puede resolver en el otro y viceversa, su combinación resulta en una práctica secular donde la poesía es un ejercicio cívico que abandona lo clerical.

¿El sacerdocio de Octavio Paz, diciendo que la palabra es sagrada, ha terminado? Cuando a la postre la palabra libertad ya no es tan libre en las pautas del neoliberalismo y su mano invisible, volvemos a la pregunta sobre si la poesía no sólo es liberación como ejercicio del lenguaje, sino que esto mismo conlleva un largo proceso de desenajenación, como advierte Andrés Cardo y que es acorde en su propia poética, con lo social. Entonces la poesía también se vincula con lo revolucionario. Pero no la revolución institucionalizada, sino la marcha de los que resisten “hacia la concreción”, diría Enrique González Rojo Arthur, que parte de una inconformidad ante el estado de cosas imperante. No sólo una condición para el arte, sino el principio de su emancipación dentro del paradigma cultural.

Así como el profesor Hank González decía que un político pobre es un pobre político, académicos como Evodio Escalante, no sin las vísceras de por medio, consideran que en el “país de la becas” un poeta sin beca es un pobre poeta, lleno de rencor si decide exponer críticamente sus puntos de vista (un “rencor vivo” como escribe Rulfo acerca de Pedro Páramo; un rencor fantasma como el de Mario Santiago Papasquiaro hacia la dictadura paciana que aún pervive), pero Marco Fonz precisa que en la intensión de cuestionar a los poetas, “no hay doble juego ni intereses ocultos, son preguntas que un poeta joven le haría a un poeta viejo”, aún cuando hoy en día, de manera paradójica, los poetas jóvenes muchas veces son los más retrógradas, actuando como “viejas glorias nacionales” y situándose en el centro de la polémica, donde lo que menos importa es la literatura.

La actitud retrógrada en los jóvenes, que deviene en gesto mafioso, también es resultado del deterioro del sistema educativo nacional. Coincido con Marco Fonz en que algo muy malo debe estar pasando cuando un joven poeta, galardonado en medio de acusaciones de manipulación de los jurados, Mijail Lamas, funcionario dedicado por completo a su obra (¿para qué están entonces las becas?), confunde un libro de texto de primero de primaria, donde han sacado sus poemas (pasando por el arco del triunfo la tradición), con un best seller gringo que se rige por un mercado y no por la obligación de la lectura escolar. Qué agandalle, habrá que agradecerle a Mijail el desconocimiento de muchos poetas importantes en el futuro, la creación de fallidos lectores porque de niños se les introdujo esta "poesía" por corrupción. En ese sentido, no hay que olvidar que también existen las resistencias culturales, que en el panorama cultural mexicano vienen a ser elementos mucho más importantes para la sociedad, en cuanto al nivel de impacto que tienen. Son los paradigmas de autonomía e independencia cultural, nociones que no pueden dejar de lado a la clase trabajadora, los que están marcando la pauta creativa, en cuanto a que es ahí donde está su apuesta como consumo cultural alternativo.

Para equilibrar la puesta en crisis con la propuesta, para terminar hago mención de un proyecto pensándolo como zona de resistencia: el mapa poético de Adán Echeverría y Armando Pacheco. Aunque muchos lo vean como una especie de INEGI de los poetas, a partir de este mapa se podría hacer una lectura entrecruzada tanto de las represiones canonizantes, así como las resistencias poéticas en México, en el terreno propio de la creación poética, de tal forma que se puedan analizar poéticas, trayectorias y grupos literarios, para dar una idea más precisa del panorama literario actual y cómo se conformó a lo largo del siglo XX y principios del XXI, incorporando medios, uso de tecnologías y redes sociales, tomando ejemplos de trabajos colectivos como los realizados por los iconoclasistas argentinos, al respecto de las zonas de represión-resistencia cultural mapeados por los actores en conflicto, que reclaman lecturas más diversas.

En este sentido, aparte del censo y la demografía como instrumentos antológicos, la inclusión y la exclusión dentro de la tradición literaria, tendríamos que hacer un mapeo tanto de las mafias como de las zonas o puntos de resistencia, de tal forma que completemos históricamente tanto una genealogía del poder cultural con énfasis en el panorama poético, así como de las manifestaciones no tanto contraculturales como independientes, es decir, ahí donde aparecen los criterios de la autogestión en el quehacer cultural. Ojalá que estos proyectos no sólo se queden en el tintero y que la propuesta encuentre sus causes de concreción, pero esto depende más que de un deseo personal, de una acción colectiva que en principio nos rebasa, puesto que también hay muchos otros proyectos independientes que han dado distintos frutos, que ya enriquecen el horizonte poético y no la vertical pirámide de los elegidos.

Antología Moebius I se va!!





Amate editorial informa y convoca: De un tiraje de 1000 ejemplares en 2011, en la actualidad sólo quedan 200 ejemplares de la antología del Primer Encuentro Moebius, Poetas Nacidos en los Ochenta. Se ha realizado una distribución efectiva en presentaciones y eventos culturales, sobre todo de mano en mano entre lectores focalizados de poesía, así como ha estado presente en la última Feria del libro del Zócalo, carpa de editoriales independientes, pero queremos ampliar el espectro de difusión, así como hacer un llamado a los poetas que participaron, para que se involucren en el proceso si están en posibilidad de hacerlo.

Por un lado, hace falta que se genere una página donde puedan estar actualizados los contenidos, de tal forma que se dé cuenta de las trayectorias poéticas, a la vez que un instrumento de consulta. Cualquier iniciativa de diseño editorial será bien recibida por los organizadores del Encuentro para poder concretar esa parte.

Para los 200 ejemplares restantes, les proponemos que puedan darnos una serie de direcciones a donde quieran que mandemos ejemplares, sin costo alguno, pues estaríamos en posibilidad de gestionar envíos por mensajería a bibliotecas públicas e instituciones universitarias (un ejemplar o máximo dos por paquete). También si quieren que les hagamos llegar un ejemplar por mensajería a su domicilio o alguna otra referencia en el interior de la República no duden en ponerse en contacto con Arturo Alvar.

Hay 21 poetas que participan en la antología, digamos que sin contar al editor les tocaría de a 10 libros por autor, bien podrían proponernos 10 direcciones de lugares específicos, a donde quieran que mandemos ejemplares, en función a que sean lugares donde finalmente los poemas puedan ser leídos. Sobre todo bibliotecas y lectores específicos, aunque también pueden ser librerías, centros de investigación literaria, revistas, etc.

Lo mejor para nosotros sería que pudiéramos hacer más perdurable el diálogo entre los poetas de las distintas entidades y no sólo con relación al centro, en el marco de esta última difusión del libro.   

El correo para mandar propuestas es el siguiente 4tropuntos@gmail.com , o bien por vía Facebook
Esta convocatoria permanecerá vigente a lo largo de 2013, pero se agradece de antemano su pronta atención, pues ya es el último esfuerzo para agotar el tiraje y continuar así con las siguientes memorias antológicas: Moebius II (2011) y III (2012).



Atisbo en la herida / desvelo


Dos momentos


Atisbo en la herida

Lo que no alcanzo a tocar se niebla
voz de recuerdos que tu tacto dejó
bosque con luna sobre mis párpados
lo que no alcanzo a escuchar se entibia
raíz de mis tambores desgarrados
sombra que se acuesta bajo tus labios
lo que sabe amar está sangrando
de mi costado herido como un barco
que encallara en mis últimos latidos.



Arturo Alvar
Fotografía: JEDR

Desvelo

Algunos están solos, pero tú sueñas
les debo la sombra de tus párpados
mientras tú sueñas
sólo me pregunto si aparezco
en tus sueños
si la noche ya me pertenece
en la respiración de tu silencio.



...

domingo, 20 de enero de 2013

Presentación de la revista Sapiencia 8-9


Desde principios de 2013, fresca y reluciente, la revista Sapiencia ya anda circulando por los pasillos de la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. En su número 8-9, aborda los estudios de género, aportando nuevas perspectivas sobre la teoría queer, violencia de género, masculinidades emergentes, mujeres y autogestión, homofobia e imperativos de la heterosexualidad, marchas de orgullo gay, novela lésbica, entre otros temas. Destacan trabajos interdisciplinarios como el de Iván Mejía, Carolina Orquiza, Vanesa Gómez; aportaciones uameras como las de Alejandro Ortiz Hernández y José Carlos Rodríguez Arzaba, pero tendrían que leer el editorial para enterarse de qué trata el número en su visión general. Para algunos, esta revista será demasiado literaria para ser sociológica y demasiado sociológica para ser literaria, pero la intensión es mantener un equilibrio entre la reflexión social y la creación. En esta última se destacan las aportaciones de mujeres en la poesía, con la colaboración de Adriana Tafoya, Hortensia Carrasco, Isolda Dosamantes, Kenia Kano, Stephani Alcántar, entre otras, mientras que Eusebio Ruvalcaba nos da alojamiento para que podamos visitar uno de los capítulos de su novela "Los ojos de los hombres". Sacar este número costó bastante trabajo, pero podemos presumir que su producción fue casi artesanal y finalmente llega con un tiraje de mil ejemplares, con el trabajo de un equipo de colaboradores con un gran talento, en especial el equipo de identidad gráfica conformado por Paola Gómez y Eva Rosas, así como a los fotógrafos e ilustradores, hay que agradecerles que la Sapiencia se haya vestido de fiesta. Con un pie en la institución, pero mirando más allá de lo que sucede propiamente en la academia, este proyecto se ha mantenido estudiantil y ha mejorado número con número tanto en su contenido como en su formato. Estamos pensando presentar el número más reciente a mediados de febrero en la UAM-Azcapotzalco y en la Casa Galván que está en la Colonia Roma, con vino de honor y música en vivo, sólo quedan afinar algunos detalles de difusión, pero la revista ya corre y es posible que llegue a las librerías Educal la próxima semana, estén atentos.

martes, 15 de enero de 2013

Hasta entonces (baile con la muerte)




Hagamos la danza de los que resisten
abrazo mitotero es una marcha
de colores y de mujeres que arden indignadas
del corazón estallando en las vísceras de la muerte.

No temamos a la faz de la noche que nos ha aguardado
bailaremos hasta la madrugada de los árboles mamíferos
los horizontes serán los caminos por los que ellas andan
y nosotros, hombres atroces, bailaremos a la par

hasta entonces sólo queda amarlas
con la premura de un mar silente
regresar a la mujer 
cuyos restos abandonaron unas líneas atrás
pero nada regresa a nuestros muertos
excepto la mirada que se hunde en el no olvido
y desde el fondo recupera la mirada que se había nublado

cuerpos en los solares arrastrados por el mediodía

no los cobardes estragos de la luz


hasta entonces seremos hombres que puedan mirar de frente a una madre

nictálopes cabalgando la noche.



.
Arturo Alvar

Marcha por la vida de las jóvenes de Chihuahua

Compañeras y compañeros. Les comparto esta información URGENTE, con especial atención a organizaciones de Ciudad Juárez y de la ciudad de Chihuahua:

Comienza la Marcha por la vida de las jóvenes chihuahuenses de Ciudad Juárez a la ciudad de Chihuahua

Madres marchan a pie en el intenso frio, desde Ciudad Juárez a la ciudad de Chihuahua

Exigen les sean entregados los cuerpos que la Fiscalía del Estado retiene en el SEMEFO

Esta noche acampan en el poblado de Samalayuca después de haber caminado 35 kilómetros

15/01/2013

El día de hoy, con un intenso frió rondando cerca de los cero grados centígrados, un grupo de madres de mujeres desaparecidas en Ciudad Juárez, decidieron marchar hasta la ciudad de Chihuahua, para exigirle al gobernador del estado Cesar Duarte, que por fin la Fiscalía del Estado termine de entregar los restos de cuerpos de mujeres que aún conserva inexplicablemente en el SEMEFO.

La decisión fue tomada después de que fueran entregados los restos de Beatriz Alejandra Hernández Trejo, apenas dos huesos, que la Fiscalía del Estado tenia guardados desde hace un año. A pesar de saber el dolor de las madres que buscan saber el paradero de sus hijas, la Fiscalía del Estado no agiliza las investigaciones, ni la entrega de cuerpos y se sabe que hay más restos de cuerpos encontrados. Las madres denuncian que en el SEMEFO existen varios cuerpos todavía, que la Fiscalía del Estado retiene de los múltiples hallazgos en fosas clandestinas en el Valle de Juárez. El problema del feminicidio sigue vigente en Juárez sin que exista poder humano que pueda tocar a los asesinos, que gozan de total impunidad, nada más en los últimos 15 días, han desaparecido 6 jovencitas más del centro de la ciudad, denuncian las mamas.

Esta noche después de haber caminado 35 kilómetros, las madres acampan en el poblado de Samalayuca en un campamento solidario. El día mañana reanudaran su marcha a las 8 am, hasta llegar a la aduana ubicada en el kilómetro 72. Las madres dicen que la decisión de iniciar la marcha, tiene la intención de dar el primer paso, pero están pidiendo la solidaridad de las organizaciones tanto de Ciudad Juárez como de la ciudad de Chihuahua, para que apoyen la marcha, la cual es por la vida de todas las mujeres en Chihuahua. Las madres aseguran que de no ser atendidas por el gobernador en sus demandas, continuarán la marcha hasta la Ciudad de México.

lunes, 31 de diciembre de 2012

La cultura con "el regreso del PRI"




El regreso del PRI al poder es una ilusión; el dinosaurio siempre ha estado despierto. Como en el cuento de Monterroso, el sistema vigila hasta nuestros propios sueños.

El sistema político configura las ideas de los intelectuales mexicanos, de manera que el régimen se perpetúe. Heriberto Yépez no es la excepción. En su reciente columna de Milenio, apunta que en materia de educación, el sistema nacional mexicano es un desastre y que seguirá siéndolo, en el contexto del nombramiento de Rafael Tovar y de Teresa al frente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Estoy de acuerdo con su diagnóstico primero, pero no con su profecía, lanzada al vacío, ni cómo entiende a la institución que es Conaculta. No creo que Heriberto Yépez pueda publicar un planteamiento independiente desde un periódico que patrocinó la fraudulenta elección que ha impuesto a Peña Nieto como presidente de la República. Por lo cual, trataré de abundar en su diagnóstico, así como determinar el papel que ha tenido esa institución, en contraste con el papel que deberá asumir frente a una sociedad mexicana, cuya cultura está proponiendo alternativas sistémicas en un pujante activismo social, de tal forma que el “curita” que es Conaculta en el ingenuo intento de Tovar y de Teresa por reparar el tejido social, sea la sutura en la herida que ha dejado una guerra que, como dijo Mario Vargas Llosa, estaba perdida de antemano, porque el narcotráfico es parte intrínseca del mismo sistema.

El actual titular de Conaculta, Rafael Tovar y de Teresa, estuvo al frente de los sexenios de Carlos Salinas y Ernesto Zedillo (1992-2000). Conaculta se formó en 1988, precisamente en los últimos meses del gobierno de Miguel de la Madrid y en el inicio del gobierno de Salinas de Gortari ―no lo puedo afirmar, pero supongo que indirectamente es el patrón actual de Heriberto Yépez, a través de Carlos Marín, editor del periódico donde publica su columna―, quien en un momento crítico, donde la sociedad mexicana se había expresado en contra del régimen, cuando éste había respondido con una elección fraudulenta, trataba de lograr una legitimidad para llevar a cabo las reformas estructurales de corte neoliberal dictadas por los organismos financieros internacionales, un proyecto que no ha detenido su marcha, por lo que podemos decir que el salinato desde luego ha sido más penetrante que el maximato de Plutarco Elías Calles, dentro de lo que en 1990 calificó Mario Vargas Llosa como “la dictadura perfecta” para sorpresa de Octavio Paz. Así como se creó el Instituto Federal Electoral, como parte de la voluntad política del gobierno para abrir el espacio ciudadano, Víctor Flores Olea asumió la titularidad de Conaculta, a partir del decreto donde se separaba de la Secretaría de Educación Pública, para trabajar en coordinación con todas las dependencias culturales del país. Su proyecto inicial fue la descentralización cultural, creándose los fondos estatales y programas culturales en el interior del país, sin embargo, con los gobiernos panistas el proyecto se burocratizó. El proyecto descentralizador devino en la Dirección General de Vinculación Cultural, que actualmente maneja alrededor del 70% del presupuesto de Conaculta, que junto con los presupuestos del INAH y del INBA ascendieron en 2012 a más de 16 mil millones de pesos.

A principios de 2012, Víctor Roura recordaba que la estrepitosa caída de Víctor Flores Olea, sucedió después de que Octavio Paz, telefoneara a Carlos Salinas para exigir su renuncia como titular de Conaculta. El poeta se había ofendido porque Flores Olea, quien había sido su amigo en los sesenta, de manera distraída, es decir, sin percatarse de los códigos de la mafia, había apoyado a un grupo intelectual contrario al patriarca, ya que como respuesta al encuentro “La experiencia de la libertad” organizado en 1990 por la revista Vuelta de Octavio Paz (en colaboración con Televisa, poco antes de recibir el premio Nobel de literatura), la revista Nexos organizó un año después el “Coloquio e invierno”, apoyado por Conaculta, en un gesto que seguramente Octavio Paz, laureado para ese momento con la máxima envestidura, consideró políticamente incorrecto. Carlos Salinas cede fácil al capricho de Paz no porque el patricarca sea sumiso, sino porque le debe el haber no sólo encabezado, sino organizado a nombre de la revista Vuelta, muy conveniente a la coyuntura política del momento, un “encuentro de ideas” a modo del estatus quo, la élite empresarial y la cúpula política ―que en México vienen a ser lo mismo en figuras como la de Carlos Hank―, con el apoyo del monopolio televisivo, donde se vertieron hasta confundirse los conceptos neoliberales, con el correspondiente “método se suplantación”, esto es, un sesgo ideológico en definiciones tales como “solidaridad” y “modernidad”, la primera proviene de las luchas sociales obreras mientras que la segunda del pensamiento ilustrado, que justificarían el clientelismo, el corporativismo, las privatizaciones y la apertura de mercado, con las consecuencias devastadoras que conocemos a la postre para México, ya que, entre otras cosas, el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá se firmó en condiciones de extrema desigualdad económica entre nuestro país y las potencias del norte, lo que inauguraba ya la lógica de la clase intelectual orgánica y conservadora para mantener sus canonjías, a cambio de una actitud “crítica” pero siempre dentro del sistema de pleitesías, más como una “indefensión asimilada” que diagnostican algunos psicólogos sociales en el pueblo mexicano frente a los fraudes electorales sucesivos, que constituyen nuestra tradición política autoritaria más cercana, esto respecto de la actitud crítica que formula Yépez, que a un planteamiento realmente independiente, horizontal y democrático que pueda formular imaginarios alternos. Sin embargo, el problema de la cultura mexicana, como el de su política, afirma Víctor Roura, es su “indestructible maquinaria corruptora”.

Con Víctor Flores Olea fuera de la política cultural oficial, a principios de los noventas, cabe preguntarse entonces si Octavio Paz a su vez sugirió alguna terna de nombres o de plano un solo nombre, como Rafael Tovar y de Teresa, para quedar en la cabeza de Conaculta. Sobre este pasaje sería necesario reflexionar para entender las relaciones de poder de los intelectuales en México, es decir, entender sus continuidades, distanciamientos y rupturas ideológicas con los poderes fácticos. Ya en los ochentas Enrique González Rojo había denunciado en Cuando el rey se hace cortesano que el proyecto salinista encontró en Octavio Paz a su principal ideólogo. A su vez, Luis Javier Garrido apunta, en 2011, que el papel de Octavio Paz no fue menor cuando, a cambio de que el gobierno y Televisa le dieran un predominio político, “convalidó el fraude de 1988 y pontificó que el programa de Carlos Salinas de Gortari era el mejor”. De acuerdo con el periodista, Paz “se dedicó a justificar todas las exacciones y crímenes de Salinas de Gortari y a defender las acciones ilegales del poder, como más tarde lo haría con Ernesto Zedillo”. Sin embargo, coincido con Garrido cuando afirma que el papel del intelectual cortesano que advirtiera González Rojo Arthur se está agotando con la emergencia del poder mediático, que ha puesto a los comentaristas televisivos como líderes de opinión, bajo el auspicio del marketing político.

Entre la comunidad cultural se han generado expectativas positivas en torno a la gestión a realizar por Rafael Tovar y de Teresa al frente de Conaculta. Uno de los puntos que se ha manejado a su favor, fue precisamente su capacidad para negociar con los grupos intelectuales en tensión de aquel momento, es decir, en medio de la contienda entre los intelectuales de Vuelta y Nexos, como un efectivo mediador entre las mafias de aquel tiempo. Pero en cuanto a la política de descentralización que asumió en su momento y qué fue lo que pasó en Conaculta con la llegada de los gobiernos panistas con relación a ese proyecto inicial, no se ha suscitado mayor problematización al respecto.

A decir de Ignacio M. Sánchez Prado, adecuando sus ideas sobre la institución cultural a la teoría de los campos de Pierre Bordieu, el Conaculta “emerge en un gesto de automatización del campo cultural hacia dentro del Estado”. Se refiere con esto no tanto al nivel de independencia ideológica que puedan llegar a tener tanto los creadores como las industrias culturales con relación a su producción en sociedad, como al “espacio de autonomía relativa” que consiguieron los intelectuales con la ampliación y el fortalecimiento de la institución cultural. Esto es un movimiento endogámico de la clase intelectual privilegiada, la llamada “alta cultura” por Heriberto Yépez, ya que Sánchez Prado sustenta esta idea en el hecho de que muchos funcionarios “hacia dentro de Conaculta son, de hecho productores culturales”. Visto desde esta perspectiva, está claro cómo el hecho de que los artistas y promotores se volvieran burócratas no garantizó que la institución cultural tuviera un impacto real en la sociedad por medio de la descentralización como objetivo primordial, sino se refiere a una supuesta autonomía cimentada más en la repartición de puestos y prebendas internas, es decir, a la concentración del poder institucional en unas cuantas mafias culturales. Precisamente Gramsci ya había advertido que esa pretendida autonomía era ilusoria frente al carácter orgánico y funcional del intelectual capitalista. En este sentido, Octavio Paz al volverse “consejero del Príncipe” confirmó plenamente la vigencia de la crítica de Antonio Gramsci hacia los intelectuales y sus relaciones con la hegemonía política.

Con Rafael Tovar y de Teresa se fortalecieron mafias literarias como las de Víctor Sandoval, cacique cultural de Aguascalientes que instituyó el premio nacional de poesía más importante del país, pero también a la postre uno de los más desacreditados precisamente por las formas en que se han elegido sistemáticamente a los ganadores, en medio de acusaciones de plagio y de la elección amañada por parte de los jurados (casos Javier Sicilia y Gerardo Deniz). De ahí que funcionarios poetas de de dudosa honradez como Saúl Juárez, discípulo de Sandoval y cercano colaborador de Tovar y de Teresa en Conaculta durante los sexenios de Salinas y Zedillo, puedan tener nuevamente incidencia en los programas artísticos y culturales, pero en beneficio de sus propios intereses. Eduardo Langagne es otro poeta de la misma mafia de Víctor Sandoval, que desde la Fundación para las Letras Mexicanas ha ejercido un espacio de cooptación para los escritores jóvenes.

Con los gobiernos panistas se acentuó el deterioro del Conaculta, ante la ausencia de una política cultural más allá de la endogamia institucional. El plan sexenal de cultura presentó entonces serios vacíos. Por poner un ejemplo, había la exigencia de que se apoyaran proyectos culturales para los 100 municipios más marginados del país, en los cuales se encuentran la mayoría de las comunidades indígenas, en situación de extrema pobreza. En 2004 entré a trabajar en Conaculta como analista de proyectos de infraestructura cultural, en el Programa de Apoyo a la Infraestructura Cultural en los Estados (PAICE). Entonces me di cuenta que había muy pocos proyectos dentro del criterio arriba mencionado, muchos de los cuales eran rechazados dada la dificultad que presentaban las comunidades indígenas para gestionar sus proyectos, por lo que si bien el PAICE destinó en esa época millones de pesos para la rehabilitación de los teatros “centenarios” de Guanajuato, en seis años apenas aportó 230 mil pesos para la creación de cinco bibliotecas comunitarias en la Sierra Triqui de Oaxaca; el único proyecto que atendía la “prioridad” del gobierno foxista, presentado no desde el Estado, sino desde una organización no gubernamental en coordinación con las propias comunidades. En este sentido, la descentralización cultural resultó fallida, ya que mientras Vicente Fox inauguraba la megabiblioteca “José Vasconcelos”, el elefante blanco de su sexenio, que costó 120 millones de dólares, cientos de comunidades permanecieron y permanecen sin una sola biblioteca.

Durante el gobierno de Felipe Calderón, con la entrada de Consuelo Sáizar como titular de Conaculta, se agravaron las prácticas de corrupción dentro de la institución cultural. Sin embargo, Víctor Roura apunta que los escándalos pronto caen en el olvido y eso es una desventaja en el quehacer crítico de la sociedad mexicana. Pero lo anterior quizá se debe precisamente al tratamiento que se le da al tema de la corrupción en la cultura por parte de los medios de comunicación, más cercanos a la política del espectáculo, los pormenores del escándalo, que a una crítica frontal de corte sociológico, que establezca las relaciones intersubjetivas entre el campo artístico, el poder estatal y la lógica empresarial inserta en el desarrollo de las industrias culturales. Si a mediados de siglo XX se conforma el “rompecabezas de la intelectualidad nacional en manos de una docena de personalidades”, no tanto como República de las Letras sino como reinado de “cortes copulares”, Víctor Roura afirma que esta misma clase intelectual de tintes orgánicos fue la que a fines de 1988 logró “su propia rectoría”, refiriéndose a la creación de Conaculta, administrando los recursos que destina el gobierno para el sector cultural y configurando así una serie de códigos de lo que “debe ser la cultura mexicana”.

Heriberto Yépez subestima las consecuencias que ha tenido el Conaculta en el ámbito cultural mexicano de los últimos tiempos, pero retomando a Sánchez Prado a través de su link, sólo con analizar, por ejemplo, el proceso de institucionalización de la literatura joven en programas como Tierra Adentro, afirma Prado que Conaculta no sólo repercute en las estrategias del escritor con relación a su propia trayectoria, sino que también incide en la conformación de una postura estética y de los temas que los jóvenes, nacidos a partir de los sesenta, tienden a tratar en el margen de opciones institucionales, ya sean publicaciones, becas, cargos, reconocimientos, etc.

Pero no estoy seguro si Heriberto Yépez más allá de la discusión teórica pueda advertir que no es desde el centro o su negación, sino desde una lógica independiente, en donde han surgido las propuestas emergentes en materia de cultura y que de esto puede ser que Rafael Tovar y de Teresa esté atento, cosa aparte es que existan las condiciones para llevarlas a cabo, incluso se puede afirmar que la institución que es Conaculta fracasará en este sexenio si no se suscitan cambios a partir de la exigencia ciudadana para impulsar el sector y la capacidad del Conaculta para incorporar y llevar a cabo las propuesta de acuerdo a un Plan Nacional. Dichas propuestas no provienen de una contracultura autoreferencial o de eternas dicotomías, sino espacios desacralizados, incluso de lo marginal que impone la alta cultura. El espacio cívico del arte es lo que está marcando la pauta de lo emergente. Si Sánchez Pardo afirma tajante que el FONCA fue “el evento más importante en la literatura mexicana de los últimos veinte años, pues en sus dos décadas de existencia, ha determinado de manera decisiva una amplia franja de la escritura en México”, hay que considerar que han surgido también otras plataformas, que no son oficiales y que se han organizado con independencia exógena, es decir, más allá de los intereses de la alta cultura. Es el caso, por ejemplo, del Torneo de Poesía “Adversario en el Cuadrilátero”, cuyo formato en poco tiempo ha logrado incidir en las poéticas de jóvenes que están buscando otras maneras de ejercer el oficio sin tener que entrar en el sistema de complicidades ni encajar en los formatos tradicionales de difusión.

La supuesta autonomía a la que alude Sánchez Pardo es orgánica. Si bien Conaculta se separa de la SEP para llevar a cabo su proyecto de descentralización, en los hechos los poderes fácticos importaron más que los diseños institucionales. Por eso resulta un tanto limitado que Heriberto Yépez centre el problema de lo que plantea Tovar y de Teresa al frente de Conaculta ―llevar a cabo programas culturales, a través de eventos, infraestructura y la inserción de nuevas tecnologías para ampliar públicos, así como la promoción de industrias culturales, para resarcir el tejido social― en la disociación institucional entre SEP y Conaculta: son parte del mismo problema, pues mientras la primera atiende la educación escolarizada, la segunda se ha centrado en infraestructuras de la educación no escolarizada y la creación de los fondos estatales con sus respectivos programas.

A tal punto son los vínculos, la relación del poder fáctico en los cargos institucionales, que durante el gobierno de Felipe Calderón, Consuelo Sáizar fue protegida de Elba Esther Gordillo, líder del SNTE, articulando una red de intereses corruptos que tuvieron en el campo literario su espacio privilegiado de impunidad, ya que precisamente la titular del Conaculta durante el gobierno de Felipe Calderón, no proviene de una familia de intelectuales, como en el caso de Rafael Tovar y de Teresa, de raigambre priísta, sino de la industria editorial. Por tanto, el negocio ya no iba a provenir de las facturas infladas para alimentar al elefante blanco que fue la mega-Biblioteca “José Vasconcelos”, sino de la publicación de libros y lo que esto generara en las prebendas de los grupos intelectuales privilegiados, tanto para el Programa Nacional de Lectura como con los libros de texto gratuitos y hasta para las memorias anuales de Conaculta y otras colecciones, como puede verse en la edición, a todas luces carísima, de un libro de gran formato con el informe de resultados sexenales en el sector cultural. ¿Quiénes resultaron beneficiaros, pues, de tales derroches?

En contraste a lo planteado por Heriberto Yépez, escuchar las propuestas del titular de Conaculta y exigir acciones a favor de la población y la comunidad cultural, no necesariamente implica olvidar que ya existe una infraestructura que la SEP no atiende, como son las escuelas, sino precisamente recordar que las escuelas son espacios que deben tener programas de educación artística y de fomento a la lectura, así como actividades culturales dentro y fuera de ella, que incorporen el trabajo de los colectivos y las industrias culturales independientes, donde ambas instancias deben ser complementarias. Sin embargo, la visión neoliberal pugna por la desaparición de las humanidades, lo que es completamente contrario al sentido de fomentar la educación artística en las escuelas, aún cuando hay un ejército de humanistas, filósofos y artistas que están dispuestos a dar lo mejor de su creatividad y su vida por la infancia mexicana. Por ejemplo, la comunidad artística podría impulsar un programa de educación artística en las escuelas educación básica, si la SEP o Conaculta contratara de manera complementaria a talleristas.

Sin embargo, reticencias a este tipo de propuestas no se han hecho esperar por parte de Tovar y de Teresa, cuando declara en una entrevista a la revista Proceso que no hay maestros de educación artística suficientes para cubrir las 240 mil escuelas de educación básica que hay en el país. Quisiera saber entonces dónde están los egresados de las escuelas de INBA y de otras instituciones de formación artística, sin perder de vista la necesidad de ampliar matrículas y generar nuevas carreras y universidades de las artes. Más bien se trata de articular una red de artistas jóvenes independientes que pueda soportar la tarea encomendada y tiene que ver directamente con lo que propone el movimiento social estudiantil. Sin embargo, en el contexto de la Reforma Educativa, el problema de fondo es la negociación que lamentable pero inevitablemente se tiene que establecer con el SNTE, en tanto poder fáctico dentro del sistema educativo, para que permita la entrada de los maestros emergentes y en general se involucre, pero de manera honesta, en la propuesta que implica introducir las artes en las escuelas, lo que se podría interpretar como un paso importante hacia la democratización sindical, así como una respuesta inmediata y urgente a la violencia social generada y potenciada por las decisiones gubernamentales, a todas luces erróneas, por no decir estúpidas y criminales, durante el terrible sexenio de Felipe Calderón.

Ciudad Juárez, Chihuahua
31 de diciembre de 2012